jueves, 30 de junio de 2011

¿Destino o casualidad?

La puta vida, que irónica puede llegar a ser.....

rebobinemos un año...

Ahí estaba yo, aun me recuerdo, acompañando a casa a la que llevaba semanas intentando llamar mi atención desesperadamente, y lo peor de todo, no sabía como coño, pero lo había conseguido. ¿o quizás fuera yo quien intentaba inconscientemente llamar la suya? Supongo que fue una cosa de dos.

Un dato importante, yo, soy una chica, y ella también. Y, no, no soy lesbiana. O por lo menos, nunca lo consideré hasta ese momento.

Horas después dormía en su cama, a tan solo unos cm de distancia, pero que parecían km; rígida, como una tabla de madera; y sin pegar ojo.

¿nerviosa? Nunca lo había estado tanto,
¿receptiva? Más bien lo contrario,
¿ansiosa? Más que nunca en mi vida...

¿destino?...o... ¿casualidad?

Ojala nunca hubieras tirado esos dados que te marcaron el camino que solo llevaba a un lugar, un único destino posible, YO.

Hoy, un año después te miro y me pregunto cómo hemos llegado hasta aquí... Pero lo cierto es que aquí estamos, quizás la respuesta esté precisamente en esa ansiedad, ese deseo de experimentar lo desconocido que parecía, nunca llegaba a materializarse. Pero también sé que lo que empezó como algo puramente físico o experimental, pasó a convertirse en sentimiento, un sentimiento tan fuerte que perdura a pesar de todo.

Y ahora, ¿que hago yo contigo? Dime, ¿que coño hacer cuando sabes que algo no tiene sentido? ¿cuando sabes que no puede llevar a nada bueno?

...una y otra vez traté de evitar lo inevitable, siempre estuvo dentro de mi, y no quise verlo...

Pero una cosa he aprendido, que me gustaría que aprendieras tú también, es imposible huir de uno mismo, asique si en algún momento descubres quien eres, no te des la espalda porque la vida encontrará la manera de hacértelo saber, tarde o temprano, y puede que no te guste, pero nunca, y digo nunca podrás escapar...

miércoles, 29 de junio de 2011

Fama

Al sonido de la palabra “corten” volví de golpe y porrazo a la realidad, entré en mi camerino, agotada después de un duro día de trabajo, y tras ducharme me dirigí directa a mi pequeño apartamento situado en el barrio de la latina, en pleno corazón de Madrid.
Supongo que elegí La Latina por mi temor a la soledad, pensé que viviendo en un barrio que nunca duerme podría contagiarme de su espíritu, vivo por el continuo ir y venir de gente diferente con un mismo propósito, las ganas de divertirse. Pensé que en este barrio sería imposible sentirme sola, pero me equivoque.
Nada podrá reparar el daño ya hecho, y la realidad es que nunca dejaré de sentirme sola, porque deseaba tanto la fama que cuando la saboree con mis propios labios me di cuenta de por conseguirla había dejado en el camino todo aquello que realmente merecía la pena. Ya no quedaba nada, ni rastro de mis amigos, familiares... porque yo los destruí.
Y ahora solo me queda eso,fama, algo tan efímero como la vida, que tan pronto como viene, se va…

lunes, 20 de junio de 2011

El Espejo



Mientras observaba su imagen en el espejo los minutos fueron pasando hasta que se convirtieron en horas, sólo cuando los rayos  del sol dejaron de entrar por el ventanal se dio cuenta de todo el tiempo que había pasado absorta delante del aquel enigmático espejo mirando su propio reflejo.
Se asustó, se vistió lo más rápido que pudo mirando de manera frenética de un lado a otro, temerosa de que alguien pudiera haberla encontrado en tal tesitura. Corriendo salió de allí.
Ella nunca se había mirado de esa manera. Las monjas tenían prohibido mirarse al espejo, y para evitar caer en la tentación, no había ninguno en sus celdas, ni tampoco en el convento. Pero ese día, por casualidad, mientras limpiaba la sala capitular, encontró algo que le llamó la atención.  Apoyado en una de las paredes tapado con una sábana había un espejo. Era grande, de manera que podía verse entera. Se acercó un poco más, y como poseída por una fuerza extraña comenzó a quitarse el hábito hasta que quedó completamente desnuda delante de él.
Cuando llegó a su celda se paró a pensar en todo lo sucedido. De pronto se sentía una extraña dentro de su propio cuerpo y se dio cuenta del poco tiempo que había dedicado en su vida a conocerse a sí misma. Era como si alguien hubiese puesto ese espejo delante de sus narices con la intención de hacerla despertar de su letargo. Había pasado todos esos años creyendo que lo que hacía era lo correcto, que era lo que ella quería, pero ahora se daba cuenta de que no era así, nunca había tomado las decisiones por sí misma, no era ella misma quien guiaba su propia vida. Había sido siempre un reflejo de lo que los demás querían que fuera, no tuvo opción de escoger porque en realidad sus padres ya habían escogido por ella desde el momento en que nació. Ella simplemente se dejó guiar.
Pero aún tenía la posibilidad de recuperar el tiempo perdido. Nunca es tarde para despertar. Y ella había despertado. Nada, ni nadie podría frenarla ya.

martes, 14 de junio de 2011

Escapar...

-que bien hueles...-dijo Mia- mientras cogía la mano de Ben, de manera automática, como si él fuera algo de su propiedad.

-Anda no exageres!-contestó Ben- con una sonrisa en la cara. No podía evitar sonreír cada vez que estaba con ella, aun sentía como su corazón se aceleraba cada vez que la veía, pero hoy algo en ella había cambiado, se dio cuenta nada más verla, era incapaz de sostenerle la mirada, algo no iba bien, pero no quería creerlo.

-esto..Ben, tengo algo que decirte-.Era de noche y el paseo marítimo estaba prácticamente vacío, Mia prefirió adentrarse en la playa, en la oscuridad es más fácil decir las cosas que a uno le cuesta decir a la cara, no soportaba la idea de hacer daño a Ben y sentía que si veía su rostro mientras hacía lo que debería haber hecho hacía ya mucho tiempo, le iba a resultar mucho más difícil.

Inspiró hondo para coger fuerzas y con todo el dolor de su alma le dejó, dio media vuelta y caminó a paso rápido, dejando atrás una etapa de su vida que nunca olvidaría, con la esperanza de no estar cometiendo un terrible error.

Él lo había sido todo para ella, tanto, que sentía que a su lado no alcanzaría a ser más que una parte de sí misma, una sombra de lo que podría llegar a ser, y es que él había absorbido hasta la última chispa de vida que le quedaba. A pesar de todo, no le culpaba, no podía. El peor enemigo que se puede tener es uno mismo. Sí, si había llegado hasta esta situación, era culpa suya, y de nadie más, y por eso no le quedó otro remedio que dar la espalda al que durante 10 años había sido su único compañero...

jueves, 9 de junio de 2011

MADRID


Una vida entera no bastaría para descubrir todos los secretos que escondes,

y cuanto más creo que te conozco más segura estoy de lo contrario.

Podría recorrer tus calles mil veces sin cansarme, porque cada vez es única,

a veces lluvia, a veces sol,

a veces frío, otras calor.

Acompañada o sola,

trsite, o feliz,

Harta de la vida, o con ganas de vivir,

No importa cómo,

porque siempre estarás ahí,

para mí,

cuando te necesite.


Madrid.

domingo, 5 de junio de 2011

Tensión sexual resuelta

Se habla mucho sobre la tensión sexual no resuelta, esa situación desesperante en la que dos personas que se desean, por lo que sea, no han tenido la oportunidad de estar juntas.


Pero, más insoportable se hace la tensión sexual ya resuelta, que más que resolver, parece avivar el deseo. Porque cuando has probado algo y sabes que te gusta, es más difícil apartarlo de ti...